23/1/08

HERRERIANO

Se da en el último tercio del siglo XVI y también se conoce con el nombre de “escurialense”, lo que se debe a la construcción del Monasterio de El Escorial. Surge así un estilo muy peculiar y propio con mucha personalidad. Se utilizan los elementos clásicos, pero de tal envergadura que las proporciones no resultan equilibradas, se da el denominado “orden gigante”. Es contemporáneo de los discípulos de Miguel Ángel y coincide con el manierismo europeo.


Las características de este período son:
- Desnudez decorativa.
- Rigor geométrico: aparecen volúmenes netos, claros, aristas vivas, cubiertas de pizarra apiramidadas (chapiteles), etc.
- Aparecen nuevos adornos: pirámides y bolas herrerianas.
- Los edificios tienen un tamaño colosal, lo que es símbolo de poder de la monarquía.
El principal edificio de este período es el Monasterio de El Escorial, que fue fundado para conmemorar la Batalla de San Quintín. En su interior reúne un palacio, un monasterio, un templo y debajo de éste el panteón de la monarquía fundada por Carlos V. El perímetro tiene forma de parrilla, con cuatro torres en las esquinas. Esta forma se debe a que la batalla se ganó el día de San Lorenzo, quien murió abrasado en una parrilla. Tiene varios patios y la iglesia se sitúa en el centro.