23/1/08

El Renacimiento en España (S. XVI)

El desarrollo del arte renacentista en España coincide con el período de máximo esplendor de la Monarquía de los Austrias a partir de los Reyes Católicos. En esta época se producen hechos tan importantes como el fin de la Reconquista, la unificación de los reinos hispánicos, el descubrimiento y colonización de América, la expansión por Europa (Flandes e Italia) y el liderazgo español en la política mundial.
Este progreso político y económico se tradujo en una gran actividad artística propiciada por la nobleza, la iglesia, los comerciantes y los ayuntamientos de las villas y ciudades, pero sobre todo por la propia Corona, que emprende las obras más monumentales del Renacimiento español.

La introducción del Renacimiento en España

La introducción del Renacimiento en España se hace a través de un arquitecto real, Lorenzo Vázquez de Segovia, formado en Italia, que en 1491 construye en Valladolid, a instancias del Cardenal Mendoza, el Palacio de Santa Cruz, edificio pionero del estilo, con una portada en almohadillado florentino y motivos platerescos y heráldicos que repetirá, con mejor acabado, en el Palacio de Cogolludo de Guadalajara.



Palacio de Santa Cruz (Valladolid)





Palacio de Cogolludo (Guadalajara)




Los principales hechos que caracterizan la llegada del Renacimiento a España son los siguientes:

- Las constantes y fluidas relaciones entre España e Italia durante la baja Edad Media, que facilitan los viajes de los artistas, tanto italianos como españoles con el consiguiente intercambio de conocimiento entre las culturas.

- La gran receptividad de la aristocracia hacia las nuevas formas renacentistas italianas, las utilizan como forma de destacarse y distinguirse, es una forma de parecer cultos y ganar un prestigio social.

- La reticencia y desconfianza de la iglesia ante este nuevo modelo y los ideales que promueve (Clásico pagano), intentan aferrarse al lenguaje gótico (Catedrales de Sevilla y Segovia).

- Además, para implantarse, tuvo que luchar contra el gótico y el mudéjar, muy arraigados en España, por este motivo, se pueden encontrar muchos edificios cuya estructura es gótica pero su decoración es renacentista con influencia mudéjar.

- Los primeros elementos que se reciben en España son los motivos decorativos a través de la imprenta.